miércoles, 4 de mayo de 2011

Haikus de mi cosecha




Frío en las cumbres,

al llegar el invierno

copiosas nieves.





En primavera,

árboles y campiñas

se ponen verdes.





Campos de otoño,

ventarrones y lluvias

desprenden hojas.





Arroyo adusto,

al carecer de nieve

se seca pronto.





Se pone el sol,

gaviotas en la playa,

la luna brilla.





Andar despacio

por atajos quebrados

¿ahorra tiempo?






Sol entre nubes,

la primavera llega,

nacen las flores.





Un perro corre

persiguiendo la estela

de varios galgos.





Pinos disformes

ocultan el paisaje

cruzando ramas.





Rebaños, perros,

monte, dehesa y pinos.

¡Cuanto ha llovido!





Cruda aceituna,

incomible alimento

si no te aliñan





Ave ligera

asciende hacia el cielo

con gran soltura




Nubes oscuras

-ocultando montañas-

anuncian lluvia





Marzo con frío,

Abril con mucha lluvia,

Mayo florido.





Pueblo escondido

a miradas ajenas,

silencio enorme.





Resplandor fugaz,

la tormenta se acerca,

se oyen los truenos.





Caminos curvos

que conducen a aldeas

desconocidas.





Hormiga negra,

saltamontes volador,

grillo que canta.





Viento silbante,

arena en suspensión,

desierto cerca.








Mueve su pico,

pájaro carpintero,

a veloz ritmo.





Parra colgante,

abundantes racimos,

buena cosecha.





Altas laderas

rodeadas de nubes,

vacas pastando.





Fresas silvestres

-sin cuidado ninguno-

¡son diferentes!





Come gorrión

un poco de alpiste,

vuela canario.





Sendas torcidas

con destinos ocultos,

¡una aventura!





Árbol talado

que seguirá longevo.

Hojas de un libro.








Perros atentos

a los gritos del amo

juntan ovejas.








Como pelota

-que devuelve pared-

repite el día.





Curso del río

atraviesa los prados,

riega la vega.





Nudo de trama

ni con azada ruda

se corta pronto.





Ave encerrada

desconoce su rumbo,

jaula es su hogar.





Cruzando el río

arboleda florida,

pinos más lejos.





Cumbres lejanas

por donde sale el sol,

luego difusas.





Gusana verde

-el mejor camuflaje-

come las hojas.





Recorre el reloj

las horas tempranas

hasta la noche.





Pájaro ciego,

murciélago blanco,

¡vaya pareja!



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