El edadismo es la discriminación por la edad que afecta a muchas personas, especialmente en la mayoría de los casos, son los mayores. En muchas ocasiones hacemos comentarios o tenemos acciones sin maldad alguna que discriminan en cierta forma a la persona a la que nos dirigimos. El edadismo está presente en todos los ámbitos de la sociedad de una manera normalizada. Para poder combatirlo, conviene tener conciencia de las formas en las que lo solemos aplicar.
Existen varios tipos de edadismo.
El edadismo institucional hace referencia a la discriminación sistemática que sufren las personas por su edad dentro de diversas organizaciones. Un ejemplo actual es la dificultad a que se enfrentan las personas mayores para ser contratadas en el mercado laboral.
El edadismo por causas externas es cuando se infantiliza a las personas mayores en conversaciones cotidianas, hablándoles con un tono condescendiente o asumiendo que no entienden las nuevas tecnologías.
El edadismo auto infligido ocurre cuando una persona interioriza los estereotipos y prejuicios sobre la edad, afectando a su autoestima y comportamiento. Un ejemplo actual es cuando una persona mayor evita aprender nuevos conocimientos porque asume que «es demasiado vieja para ello». Esta actitud limita sus propias oportunidades de desarrollo y participación social.
Caligrama dedicado a Jose Luis y Julián por sus comentarios.
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